Escribe al lienzo, con la suscripción que ya pagas
Una caja, y el lienzo obedece
Pulsa ⌘J y una caja se abre sobre el lienzo. Escribe lo que le dirías a una persona: "abre dos agentes de Codex", "¿quién está trabajando?", "trae a Hermes de vuelta y dile que ejecute las pruebas".
Crea y despide agentes, reparte tareas, organiza los paneles, lee el repositorio, responde las preguntas que hacen los agentes, cambia de proyecto, abre un archivo para que lo leas. Es la misma asistente que ya atendía por voz, ahora por escrito, para cuando hablar no es opción.
Sin una segunda suscripción
Este es el punto. Su cerebro es el CLI que ya usas: Claude Code, Codex, Grok u opencode. Si pagas uno de ellos, funciona: sin clave de API, sin crédito prepagado, sin una segunda cuenta que administrar.
Y no programa: no lee archivos, no ejecuta comandos, no toca tu código. Cuando el pedido exige trabajo de verdad, se lo pasa a un agente, que es quien sabe hacerlo.
Sabe dónde estás
Pregunta "¿quién está trabajando?" y la respuesta es sobre el proyecto que está en tu pantalla ahora, y sobre el área de trabajo en la que estás, no sobre el proyecto entero.
Cambia de proyecto a mitad de la conversación y ella nota el cambio, en vez de responder sobre el anterior. Parece un detalle y es lo contrario: es la diferencia entre una asistente y un chat que habla con convicción de un lugar donde ya no estás.
Habla, si lo prefieres
Con la caja abierta, tu tecla de dictado de siempre escribe en ella. La caja se convierte en el panel de escucha, con la onda que sigue tu voz y el texto apareciendo en el campo mientras hablas, y lo revisas antes de enviar. ¿Prefieres manos libres? Activa el envío automático y ni eso.
Y si no hay nadie seleccionado cuando empiezas a dictar, la caja se abre sola para recibir lo que dices. Antes, esa frase quedaba esperando a que eligieras destinatario.
¿Quieres oír la respuesta? Actívalo en Configuración. La lee con la misma voz de los avisos, y sigue callada durante una reunión.
No estorba
La caja flota sobre el lienzo sin empujar nada, y muestra lo que elijas: solo el campo, solo la última respuesta, o la conversación completa. Nunca la maraña de una terminal: lo que lees es lo que ella respondió.
Un clic en cualquier parte del lienzo la cierra, y ese clic además hace lo que querías hacer. Lo que habías escrito sigue ahí cuando vuelves, y una respuesta que llegue con ella cerrada te espera en la barra.