Release 1.54.0
Quien desarrolla para iPhone conoce el baile: el editor de un lado, el simulador en una ventana suelta encima de todo, y cada cambio de contexto entierra esa ventana detrás de otra cosa.
En esta versión el simulador se vuelve un panel del lienzo. Abre Simulador (⌘K, "simulador"), elige un dispositivo, y aparece junto al agente que escribe el código: la pantalla en vivo, tu clic convertido en toque, tu teclado escribiendo ahí dentro.
Es el dispositivo, no una foto de él
No es una captura de la ventana de Xcode. El panel habla con el motor de simuladores y recibe la misma imagen que dibuja la ventana oficial, con el marco del aparato y el fondo del lienzo asomando alrededor. Los gestos de iOS funcionan como en el teléfono: desliza de abajo hacia arriba y la app se minimiza, tira desde arriba y baja el Centro de notificaciones.
El dispositivo sigue vivo fuera del panel. Cerrar el panel no apaga nada, y un simulador que ya habías abierto desde Xcode aparece aquí listo para usar. Cuando quieras la ventana de siempre, el menú tiene Abrir en el Simulador de Xcode.
Los agentes ven lo que hicieron
Hasta ahora un agente escribía la app, instalaba la build y se detenía: para saber si la pantalla quedó bien, dependía de que tú miraras y se lo contaras. Ahora ve la pantalla y la toca por su cuenta, sin pasar por tu ratón. Cuando un agente toca el dispositivo, su nombre aparece arriba del panel, y sabes de quién es la mano.
El simulador viene con Xcode. Si no está instalado, el panel lo dice en vez de quedarse en negro.